El parque-jardín y carballeira


Un hermoso parque histórico (declarado Bien de Interés Cultural en 1962) asombra la ribera derecha por donde el río se cruza con el paso de los peregrinos en el camino portugués de Santiago.
Todos los veranos esta zona se convierte en playa fluvial y centro de ocio acuático. Los árboles centenarios con exotismos que provienen principalmente del continente americano y la carballeira autóctona forman este magnífico "parque de ribera".
El acceso principal al recinto se efectúa por una zona peatonal, próxima a la biblioteca municipal y como una especie de continuación, carretera nacional por medio, del paseo céntrico de la villa dotado de un buen palmeral .
La masa arbórea incluye ejemplares importados de gran porte como el cedro del Líbano, araucaria de Brasil, tulipero de Virginia, magnolia de flor grande, guayabo de Catley, árbore del estoraque. Y especies propias elevadas a la categoría de ornamentales como laureles, nogales, avellanos, espinos... En este sentido el parque de Caldas revela su valor didáctico en la mejor tradición de los jardines botánicos. Su historia se remonta al año 1863, cuando estaban en auge los balnearios de aguas termales, lo que impulsó el proyecto de una Alameda en Caldas, que 20 años más tarde era el parque-jardin y carballeira.
Además de una zona acotada de recreo infantil, la orilla del río en este tramo se encuentra protegida por una balconada. Es un hermoso mirador de las aguas que en invierno siguen alcanzando abundantes caudales.
Entrada al parque -jardín